BUENOS JUGADORES vs BUENAS PERSONAS
Tal vez suena un tanto drástico contraponer éstos términos, la intención es compartir y discutir en base a la experiencia lo que en algún momento me hizo pensar en esto hace unos años. Siempre respeté el pensamiento de los diferentes entrenadores y seguí los lineamientos establecidos para alcanzar un objetivo; esto no significa que en todo se esté de acuerdo.
La definición de buenas personas es muy subjetiva, considero cada uno tiene un concepto, percepción y valoración sobre esta calificación. Para efectos de contexto del fútbol trataré de detallar lo que he escuchado y analizado de como se percibe a una persona calificada como buena respecto a determinadas áreas.
A lo interno, es el jugador que tiene buenas relaciones con sus compañeros y miembros del cuerpo técnico, respeta el lugar de trabajo, las normas de convivencia y reglas de su profesión, hace resaltar sus valores y los antepone a situaciones adversas, el que a través de su profesión puede darse a los demás.
Ante los medios, pensaría que es aquel que mantiene una cordialidad y apertura no importando el momento, una disposición de atención cuando se requiere manteniendo un equilibrio en su comportamiento ante las observaciones o criticas grupales o individuales.
Para la afición normalmente esto esta medido por el trato hacia ellos, un saludo, en la firma de un autógrafo, la toma de una fotografía, tomarse el tiempo al menos por un momento compartir una sonrisa, un estrechón de mano no importando el momento o lugar.
Las cualidades deportivas propias de un jugador diría es un tanto más fácil de analizar porque están más expuestas a los demás, por medio de la televisión, en el propio estadio, lo que se puede percibir por radio y leer en un periódico (otros medios digitales), al final cada uno cataloga a determinados jugadores como buenos o no muy buenos.
EL PUNTO de análisis surge, como indique anteriormente, que en su momento a lo largo de mi carrera cuando en charlas semi informales con algunos entrenadores escuché de algunos la frase "yo prefiero buenos jugadores, que buenas personas"
Deténganse un poco a razonar antes de seguir leyendo...
Puede ser algo tajante y duro, pero cuando se analiza fríamente nos damos cuenta que para el entrenador es un razonamiento válido, porque al final la medición para él de parte de la directiva y afición será si es campeón o no, así esta medido su éxito o fracaso.
Otros entrenadores con los que también pude discutir el tema mencionan "yo prefiero buenos jugadores y buenas personas". Éstos no se salvan de la medición anterior, sin embargo, éstos creen que desde la confección del grupo y convivencia diaria interna y externa se puede construir un complemento que fortalezca al grupo más que las propias condiciones deportivas y que esto sirva para lograr un objetivo común.
EFECTIVIDAD, curiosamente a nivel de resultados deportivos experimenté ganar títulos con 2 entrenadores con pensamientos contrapuestos como éstos, podría decir que ambos son efectivos.
Lo importante es: que deja uno y que deja el otro? y que le sirve al jugador en su carrera.
PERSONALMENTE, sin dudarlo en un club como Municipal, la premisa de un jugador es ganar títulos (rendimiento), PERO, comparto que debe existir un equilibrio en el comportamiento del jugador y la persona que lo pueda hacer crecer y fortalecer en ambas áreas, utilizando herramientas complementarías que apoyen el logro de objetivos y la estabilidad en una profesión muchas veces tan incierta.
NO se debe olvidar que en algún momento se es jugador/persona y así se evalúa, pero en algún tiempo el jugador se despide y SIGUE LA PERSONA.